martes, junio 10, 2014

LO MÁS TARDE EN NOVIEMBRE

Autor: Hans Erich Nossack, novelista; 1901-1977.

Otras obras: Espirales, Reportaje a la muerte o Dorotea, El hermano pequeño, El caso d'Arthez, etcétera.

Género y corriente: Novela expresionista.

Estructura: Está dividida en tres partes.

Sinopsis: Se trata de una novela narrada en primera persona por la protagonista, Marianne Helldegen, mujer rica, casada y madre de familia, que relata cómo un día, en el coctel donde se hace entrega de un premio literario —instituido por su propio marido, un acaudalado industrial— conoce al escritor Berthold Moncken, hombre petulante y vanidoso por quien sin embargo ella se siente atraída en forma inexplicable y, de repente, bajo el influjo de ese amor, decide abandonarlo todo y marcharse.
En realidad, no existen razones de peso para dejar a su marido; él es un hombre de negocios dedicado a su trabajo, rutinario, ordenado, sencillo, amable, un poco simple también, y casi indiferente a todo lo que no sea su empresa; a su lado Marianne se siente insatisfecha y aburrida. Casada sin amor, ni siquiera su hijo alcanza a llenar el vacío y la frustración de su vida frívola, despreocupada y burguesa.
La convivencia con Berthold es por completo distinta a cuanto ella había imaginado. El pasa la mayor parte del tiempo escribiendo; necesita y exige silencio, tranquilidad, concentración y que nada ni nadie perturbe su trabajo.
Marianne se vuelve a sentir sola, abandonada y llena de hastío; deambula por parques y museos para matar el tiempo. Tampoco con Berthold ha logrado la tan ansiada felicidad; pero a pesar de todo, no es desdichada. Aunque existe en Móncken una zona vedada, impenetrable —su mundo de escritor— a donde ella nunca tiene acceso, él es atento, considerado y más sensible de lo que aparenta. Poco expresivo, no parece entregarse por completo; y cuando han sido felices sólo se ha tratado de momentos fugaces y esporádicos, en ocasión de alguna pausa entre una y otra obra que él debe escribir.
Así las cosas, cierto día Marianne recibe la visita de su suegro —quien antes también vivía con ellos— entre ambos siempre había existido una especie de mutuo y callado entendimiento, un tácito afecto y simpatía. Al llegar conversa con Marianne, y a partir de esa conversación deduce que las cosas no andan del todo bien entre ella y Berthold, por lo tanto le propone partir juntos y regresar al hogar. Vencidas algunas resistencias, ella accede y abandona a Berthold. Sólo dos meses duró la convivencia entre ellos.
Marianne vuelve a su antigua vida, sin embargo no puede olvidar al escritor. Poco tiempo después se estrena en la ciudad una obra de Móncken y ella presiente que él vendrá a buscarla con ese pretexto, pues está segura de que los días que compartieron también dejaron huella en aquel hombre.
El día del estreno lo pasa en una larga y angustiosa espera. Por la noche, finalmente, Berthold llega. Ella no duda en volver a seguirlo; de nuevo abandona todo y parten en el auto de segunda mano recién comprado por él. Ambos se sienten radiantes de felicidad. Sobran las palabras. El amor está presente en todos sus gestos. La escena del reencuentro es descrita por el autor con un estilo poético de una profundidad y sobriedad magistrales.
La noche era fría, el viento silbaba y había granizado pero en su prisa por llegar a cualquier lugar para estar juntos aumentan la velocidad y de pronto el coche patina en el suelo resbaladizo y se estrella contra el pilar de un puente. "Salimos volando. ¡Qué ligeros éramos! Como una pluma. El viento nos llevaba hacia el pretil del puente. Cada vez más de prisa. Me agarré fuerte a la mano de Berthold, y él me oprimió también la rodilla. No queríamos volver a separarnos. Sí. Y entonces el viento nos llevó hacia otra parte, pero no sentíamos ningún daño. Todo el dolor quedaba atrás."
De este modo, juntos igual que Paolo y Francesca en la Divina Comedia (tema de la obra que Berthold había escrito), ambos encuentran la muerte. Habían cumplido, por fin, su destino.
La estructura narrativa y el estilo de esta novela son admirables. La acción y el tiempo son fundamentalmente psicológicos, y todo el acontecer interior de la protagonista se pone de manifiesto en gestos, actitudes, diálogos y largas reflexiones sobre el amor, la felicidad, la vida cotidiana y la sociedad que le rodea. Sin duda, Lo más tarde en noviembre constituye una de las obras más importantes de la literatura alemana contemporánea.

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