lunes, septiembre 04, 2006

Electra

Sófocles

Antecedentes:

La tragedia es una forma literaria, que originariamente consistía en cantos, acompañados de música, danzas, recitaciones en honor de algunas divinidades, principalmente Dionisos; al principio estaba constituida por el coro y un actor–contestador, replicante (hipocrites); luego se fue perfeccionando, y se desarrolló con esplendor en Atenas, en el siglo V a.C., por lo cual debería llamarse tragedia ática. Los tres grandes trágicos fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides. Sófocles fue quien introdujo al tercer personaje; trató en profundidad los límites de la existencia humana. Entre sus obras más importantes se encuentran: Antígona, Edipo Rey, Electra, Edipo Colono, entre otras.

Nota: Las obras de teatro griegas no están divididas en actos y escenas como las nuestras. Se pueden encontrar obras divididas en episodios y stasima (cantos corales u odas). Generalmente, las obras griegas tienen de tres a seis episodios. Se puede pensar que los episodios son equivalentes a los actos y se sabe que terminan porque el coro empieza con una stasima. Algunas traducciones dividen a la obra en escenas y actos; otras usan los términos griegos. Lo que importa es que los griegos no escribían sus obras en escenas y actos. La traducción que nosotros usamos (Fitts y Fitzgerald, si quieres saber cual es) usa las siguientes divisiones: Prologo (te informa de lo que va a pasar antes de que empiece la historia), parados (entrada del coro), escenas y odas.

Personajes principales:

Electra: personaje principal. Hermana mayor de Orestes y Crisótemis, hija de Clitemestra y Agamenón. Electra tiene como único objetivo vengar la muerte de su padre, es necia, impulsiva y está llena de amargura y rencor.

Orestes: personaje principal. Joven inteligente que planea la venganza de su padre. No se llega a profundizar mucho en su personaje, sin embargo, es quien le da el giro absoluto a la historia.

Pedagogo: personaje secundario. Prudente y bondadoso. Cuidó de Orestes durante 20 años y le ayudó en su venganza.

Crisótemis: personaje secundario. Una joven prudente y sabia, que procura no exaltarse y mantener la calma, a su vez, cobarde, pues no le interesa ser partícipe directo de la venganza.

Clitemestra: personaje secundario. Madre de Crisótemis, Electra y Orestes. Vengativa, dura con Electra y ambiciosa por poder.

Egisto: personaje secundario. Hombre ambicioso, corrupto y asesino de Agamenón.

Coro de doncellas: Son como la conciencia y consejeras de Electra. Anuncian los presagios de los dioses.

Argumento:

La historia inicia cuando el Pedagogo, antiguo ayo del palacio en Argos, le muestra a Orestes lo que hay allí, pues siendo él pequeño, Electra, su hermana mayor, se lo entregó por miedo a no ser asesinado al igual que su padre, Agamenón, por Clitemestra (madre de Orestes, Electra y Crisótemis) y Egisto (actual esposo de Clitemestra y rey en Argos. Oresetes fue enviado a Fócide junto con Estrofio, sobrino de su padre, 20 años atrás y ahora está a punto de llevar a cabo la venganza de su padre, ya que a través del oráculo pítico, Orestes debe planear la muerte justiciera por su mano, sin escudo ni ejército. Orestes explica su plan de acción, el cual consiste en que el Pedagogo tendrá que hacerse pasar por extranjero de Fócide y notificar en el palacio la muerte de Orestes, de esta manera, con astucia y engaños, podrán asesinar a Clitemestra y Egisto; pero no sin antes, presentar ofrendas a la tumba de su padre.

Electra se encuentra dentro del palacio lamentándose y exigiendo justicia por el asesinato de su padre. El coro, conformado por doncellas del lugar, entra en escena durante sus lamentos e inicia un largo diálogo lírico que representa la reflexión de Electra y queda resuelta su actitud de fidelidad a su padre y la esperanza de venganza de Orestes.

Crisótemis, hermana menor de Electra, entra en escena y ambas comienzan a discutir, pues Electra cree que Crisótemis está defraudando la memoria de su padre por carecer de ávidos deseos de venganza, sin embargo, Crisótemis refleja prudencia y cordura en sus palabras. Ante una discusión sin resolución alguna entre ambas, Crisótemis se retira de escena para presentar sus ofrendas a la tumba de su padre.

Electra permanece en escena y el coro anuncia que Clitemestra ha tenido una visión nocturna que predice que pronto será vengado el espíritu de Agamenón. Clitemestra entra en escena y sostiene una fuerte discusión con Electra, pues ella se justifica al mencionar que Agamenón había sacrificado a su hija ante los dioses y por ello debía de morir, sin embargo, Electra le recrimina su deslealtad, asesinato y complot con Egisto (actual esposo de Clitemestra) para degollar a su padre y apoderarse de Argos. Mientras ambas se recriminan, el pedagogo entra en escena, haciéndose pasar por el extranjero de Fócide que anuncia la supuesta muerte de Orestes. Ante esta noticia, Clitemestra se siente mucho más tranquila y confiada e invita al pedagogo a pasar al palacio. Electra permanece desconsolada y frustrada ante su deseo de venganza.

Crisótemis entra en escena y le comenta a Electra que Orestes permanece vivo, pues encontró otras ofrendas en la tumba de su padre, sin embargo, Electra le da la noticia y le pide que lleven a cabo la venganza juntas. Crisótemis se niega a ayudarla y se retira de la escena.

Mientras Electra continúa lamentándose, Orestes entra en escena y tras ver su enorme pesar, le confiesa quién es él y su plan justiciero. Electra se llena de dicha, pero sabe que debe disimular, pues Egisto estaba por llegar al palacio. Orestes entra al palacio mientras Electra permanece afuera esperando la llegada del traidor. Egisto sostiene un enfrentamiento verbal con Electra y se burla de ella. Electra, por el contrario, le contesta de forma evasiva y lo envía al palacio. Egisto, confiado, entra al palacio y se encuentra con la muerte, tanto suya, como de Clitemestra.

Escena por escena:

Prólogo (v. 1-120)

El pedagogo ofrece un panorama de la historia, explica cómo llegó Orestes a sus manos y cómo fue asesinado su padre. Orestes explica su plan de acción y se dirige a presentar ofrendas en la tumba de su padre, Agamenón. A partir del verso 86, ocupan el prólogo los lamentos de Electra.

Párodo (v.121-250)

El coro entra durante los lamentos de Electra e inicia un largo diálogo lírico. Aquí queda clara la resuleta actitud de Electra de fidelidad a su padre, rencor y odio hacia su madre y la esperanza de venganza de Orestes. El coro, aunque simpatiza con ella, le recomienda que sea prudente y confiada en los dioses, además de paciencia con su madre y Egisto. Ella se resiste diciendo que ello supondría deslealtad para su padre.

Episodio 1 (v.251-471)

Comprende de dos partes. En la primera parte, Electra justifica su conducta y se reconforta con la idea de que Orestes volverá. En la segunda parte hay una discusión en tono airado con Crisótemis, quien le recomienda a Electra actuar con calma y prudencia si es que desea llevar a cabo una venganza inteligente. Por el contrario, Electra le ordena desobedecer a su madre y mostrar el mismo repudio que ella siente. Clitemestra se retira a la tumba de su padre.

Estásimo 1 (v.472-515)

El coro está esperanzado desde que ha sabido que Clitemestra ha tenido una visión nocturna y predice que pronto será vengado el espíritu de Agamenón con el castigo a los autores de su muerte.

Episodio 2 (516-1057)

Abarca cuatro escenas. En la primera Clitemestra dialoga con Electra y ambas se recriminan agriamente. En la segunda parte el Pedagogo entra disfrazado y cuenta en una larga narración la muerte de Orestes. Clitemestra se siente liberada y Electra desamparada. Entra el falso mensajero al palacio para ser agasajado. La tercera parte es un diálogo entre Electra y el Coro, en el que la joven se lamenta ante su soledad. En la cuarta parte entra Crisótemis por haber descubierto sobre la tumba de su padre pruebas de la presencia de Orestes. Electra le transmite las noticias recientes del pedagogo y le pide colaboración para llevar a cabo sus propósitos de venganza. Crisótemis no acepta y la discusión llega a su clímax.

Estásimo 2 (1058-1097)

Dos cortas estrofas en donde se compara la actitud de las dos hermanas. Se reprocha que Cirsótemis actúa como las aves del cielo, pues la impiedad no escapará al castigo. Electra, por el contrario, se encuentra completamente sola ante un destino que ha elegido, para lo que implora el triunfo.

Episodio 3 (1098-1383)

Orestes se presenta a sí mismo como focense, acompañado de dos criados, uno de ellos con una urna. Orestes se da a conocer a Electra, que da rienda suelta a su alegría. Hablan de sus planes. El pedagogo entra en escena para urgirles a no perder tiempo en palabras y llevar a cabo el plan. Entran en el palacio y Electra le hace una plegaria a Apolo.

Estásimo 3 (1384-1397)

Brevísimo en extensión. El Coro imagina lo que están haciendo los vengadores.

Éxodo (1398-1510)

Electra sale del palacio para describir la situación adentro. La muerte de Clitemestra ocurre primero. Luego se aproxima Egisto, al que la joven recibe con ambiguas palabras. Los extranjeros descubren el cadáver de Clitemestra y Egisto, por su pie, entra en el palacio, donde va a correr la misma suerte que su cómplice.

Para que te luzcas!

Todo gira en torno a la obsesión de Electra por vengar la muerte de su padre, Agamenón. El punto es que no fue una muerte cualquiera, pues la ejecutaron nada menos que la mujer de Agamenón y madre de Electra, Clitemestra, y Egisto, su nuevo marido. El asesinato se consumó cuando Agamenón regresaba triunfante de la guerra de Troya. Eletcra busca el apoyo de Orestes, su hermano, para concretar su venganza; en tanto Crisótemis, su otra hermana, trata inútilmente de disuadirla de semejante obsesión.

Electra nos pone de nuevo ante una lucha de principios que es tan vieja como el mundo. Electra, auxiliada por Orestes, logra completar su venganza: toma las vidas de su madre y de su padrastro a cambio de la vida de su padre, que ellos habían tomado antes. Y, en una de las escenas más patéticas de la obra, Clitemestra trata de explicarle a su hija Electra que ellos mataron a Agamenón porque él había sacrificado a su hija Ifigenia, para ponerse en gracia con los dioses.

La cadena del crimen y la venganza es el argumento profundo de esta tragedia. Una de las derivaciones más conmocionantes de la obra es su capacidad de ser estrictamente actual. Lo que vio Sófocles, hace más de dos mil años, lo podemos ver hoy en las noticias y en la vida. Cambian los escenarios, se modifican las justificaciones, son otros los perfiles de los personajes, pero la naturaleza humana es la misma. ¿Dónde están los signos profundos de la evolución? Ciertamente no son palpables.

Es una buena lección no sólo para los seres individuales, sino también para las sociedades. La venganza, en cualquiera de sus infinitas manifestaciones, sólo conduce a la prisión de sí misma. Recuerden que la venganza sólo mata el alma y la envenena.

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