jueves, mayo 13, 2010

HÁNSEL Y GRETEL

HÁNSEL Y GRETEL

Autor: Hermanos Grimm, nombre literario de los escri¬tores Jacob Grimm, 1785-1863, y Wilhelm Gri¬mm, 1786-1859.

Otras obras: Blanca nieves, La Cenicienta, La bella durmiente del bosque, Caperucita Roja, Pulgarcito, El gato con botas, Los siete cabritos y el lobo, Leyendas alemanas, etcétera.

Género y corriente: Cuento de hadas.

Estructura: No presenta divisiones.

Sinopsis: Dos hermanitos, hijos de un leñador, viven con su padre y su madrastra cerca de un bosque. Como eran muy pobres, a ella se le ocurrió la idea de llevarlos a la parte más profunda de la floresta y dejarlos allí abandonados. El padre no quería, pero tanto insistió su mujer que finalmente lo convenció.
Una noche, mientras los dos niños estaban a punto de dormir, oyeron la decisión de sus padres. Entonces, Hánsel juntó muchas piedrecitas blancas y las guardó en el bolsillo. Cuando a la mañana siguiente los levantaron temprano para cumplir el plan tramado, Hánsel, disimuladamente, iba arrojando por el camino piedrecitas para no perderse y poder regresar al hogar junto con su hermana. Ya en el bosque los niños cansados se durmieron; al despertar en la noche, se dieron cuenta de su soledad pero gracias a las piedrecitas arrojadas por Hánsel les fue fácil retornar a su casa. Esto mismo se repitió en varias ocasiones, porque cuando la familia no tenía qué comer, llevaban a los niños al bosque y los desorientaban.
Sin embargo, un día Hánsel señaló el camino con miguitas de pan en vez de piedrecitas y los pájaros se las comieron. No pudieron regresar ni salir del bosque y así anduvieron tres días perdidos. De pronto divisaron una extraña casita de pan, bizcochuelos y ventanas de azúcar. Hánsel se subió al tejado y le dio un mordisco; Gretel empezó a comer los cristales de azúcar de una ventana. De pronto se abrió la puerta de la casa y apareció una mujer muy vieja apoyada en un bastón. Los niños se asustaron, pero ella con su actitud bondadosa los convenció para que entraran, les sirvió una cena deliciosa y les preparó dos camas primorosas para dormir.
Aquella mujer era una bruja muy mala; con su casa hecha de golosinas atraía a los niños; luego los encerraba, los mataba y los asaba para comérselos. Así hizo al día siguiente con Hánsel: lo encerró en un corral y ordenó a Gretel llevarle el agua y la comida para hacerlo engordar hasta tenerlo listo.
A las cuatro semanas, Gretel se vio obligada a ayudar a la bruja en todos los preparativos para matar y guisar a su hermano. Cuando la malvada mujer metió la cabeza en la boca del horno para ver si estaba caliente, Gretel le dio un empujón, la hizo caer dentro y cerró la puerta. Luego buscó a su hermano y lo liberó. Antes de salir de la casa de la bruja, se llenaron los bolsillos de perlas y brillantes que ésta tenía escondidos. Caminaron muchas horas, llegaron a un río y un patito los pasó a la otra orilla; luego les fue fácil reconocer el camino a casa.
Cuando arribaron, el padre lloró de alegría. La madrastra hacía poco tiempo que había muerto. Los niños vaciaron sus bolsillos y rodaron por el suelo las piedras preciosas, el padre se puso muy contento y los chicos con él. Se habían acabado sus penurias. Desde ese día vivieron felices los tres juntos.
Este cuento, un clásico de la literatura para niños, es uno de los más célebres y conocidos de los hermanos Grimm.

2 comentarios:

Eduardo Arcos dijo...

Acaba d salir la pelicula en una vercion un tanto twisted,terror y suspenso.

Maleja Rocha dijo...

Gracias Me Sirbio Para La Tarea De Mi Hermano :)