jueves, mayo 06, 2010

LA LETRA ESCARLATA

LA LETRA ESCARLATA

Autor: Nathaniel Hawthorne, escritor y novelista; 1804- 1864.

Otras obras: Cuentos contados dos veces, Musgos de una vieja mansión, La casa de los siete gabletes, La aventura de Blithedale, El fauno de mármol, Nuestra vieja casa, etcétera (novela), y diversos libros de cuentos.

Género y corriente: Novela realista psicológica.

Estructura: Está dividida en 24 capítulos nominados.

Sinopsis: Expresa en una perfecta dimensión artística el espíritu puritano de la época colonial en Estados Unidos. En Boston, sociedad rígidamente religiosa e intransigente, el joven pastor Arthur Dimmesdale ha logrado la admiración de sus fieles, tanto por sus sermones como por su vida ascética y ejemplar. Sin embargo, nadie imagina que bajo aquella severidad puritana y junto a su grave misticismo, existe una voluntad débil, una reprimida sensualidad y un marcado egocentrismo. La bordadora Hester Prynne, joven y hermosa, se siente fascinada por él como todos los demás feligreses. Pero Hester está casada con un hombre orgulloso, el anciano médico inglés Roger Chillingworth, quien la ha enviado a Estados Unidos para reunirse con ella en breve tiempo. Pero nadie ha vuelto a tener noticias de Chillingworth y es creencia general que ha muerto en algún naufragio. Dimmesdale y Hester se enamoran y muy pronto se entregan sin restricciones a aquella pasión, la cual, obviamente, deben ocultar.
Cierto día Dimmesdale debe ir a Inglaterra a cumplir una breve misión. Durante su ausencia se descubre la culpa de Hester, quien ha dado a luz una niña, Pearl, hija del pastor, y su "pecado" se hace público; pero no logran hacerle confesar quién es el padre de la criatura. Rechazada por la sociedad como una criminal, la joven es puesta en la picota y le marcan el pecho con la letra A —herida que torna escarlata su piel— en señal de adulterio y que la expone al desprecio popular. Así comienza su penitencia y expiación públicas, según la conciencia y los principios puritanos.
Cuando Dimmesdale regresa, comprende que el amor y el deber le imponen una confesión, pero Hester le ruega que no lo haga porque no quiere que el hombre a quien ama caiga del pedestal donde se halla. Dimmesdale, ambicioso y egocéntrico, acalla entonces su conciencia y decide ocultar su culpa por temor a malograr su posición social y su futuro.
El anciano doctor Chillingworth, por su parte, no ha muerto: ha caído prisionero de los pieles rojas, pero logra huir y cuando llega a Boston, valiéndose de su astucia, se entera de todo lo sucedido. Herido en su amor propio, su ira es fría e implacable: obliga a su mujer a permanecer callada, en tanto él medita y lleva a cabo una ingeniosa e infernal venganza. Simula ignorar las relaciones de los dos amantes, aparenta preocuparse y condolerse de la oculta pena que consume a Dimmesdale, lo sigue constantemente, le impone su inevitable presencia, lo que aumenta la angustia en que vive la pareja culpable. Así, durante siete años, Chillingworth atormenta al pastor con su sombra, con su silencio y con su odio reprimido —gozando su cruel­dad— hasta llevarlo al borde de la locura.
Mientras tanto, Hester recorre un largo y difícil camino de sufrimientos y humillaciones. Pasa varios años dedicada a obras de caridad, al cabo de los cuales piensa que una expiación incesante no es justa ni humana. Le propone entonces al débil e indeciso Dimmesdale huir a otro país para empezar una nueva vida. Él acepta su proposición pero un día en el templo, aplastado por el sentimiento de culpa, sucumbe ante una crisis de conciencia, juzga que la huida que se proponen es una tentación del demonio, y decide confesar públicamente su pecado. Pero la emoción abate su organismo, ya debilitado, y trunca su voz; derrotado, condenado y lleno de vergüenza y desesperación, finalmente muere en brazos de Hester.
Esta novela es la obra maestra de Nathaniel Hawthorne: fusión completa entre forma y contenido, unidad perfecta del argumento dramático con la realidad histórica en que se basa, intensa humanidad de la tragedia, austeridad estilística para expresarla, profundo análisis psicológico del pecado y el efecto producido por la culpa en las distintas naturalezas del hombre. Estas cualidades estéticas hacen de ella una obra verdaderamente clásica dentro de la literatura estadounidense.

1 comentario:

benito avina dijo...

haa!! gracias me fue de mucha ayuda !